Desde hace unos meses venimos escuchando a una de las mayores empresas productoras de leche de origen animal del territorio nacional hablar de que han conseguido el certificado de bienestar animal, lo que para ellos significa que las 90.000 vacas que tienen a su disposición gozan de una vida envidiable y, como consecuencia de ello, son muy felices (las vacas y los ganaderos).

Dejando de lado los evidentes intereses económicos que este sorprendente anuncio representa para la susodicha compañía, en CUCO Vegan Fashion hemos querido ver qué entiende la entidad certificadora por bienestar animal, y la presentación que hacen se basa en cuatro aspectos fundamentales: buena alimentación, buen alojamiento, buena salud y buen comportamiento.

Visto así, cualquiera podría pensar que realmente las empresas productoras de leche están realmente avanzando hacia un mundo mejor para los animales no humanos. Pero como nosotros somos muy curiosos, hemos querido saber realmente qué significan estos puntos, y nos hemos encontrado lo siguiente:

La productora lechera y su empresa certificadora de bienestar animal interpretan como buena alimentación la ausencia de hambre y sed prolongada. En cuanto a la buena salud, consideran que la vaca está sana cuando, entre otras cosas, exista ausencia de dolor derivado de las castraciones, cortes de cola o descornado. ¿Seguimos? Mejor no hablamos de lo que entienden por buen alojamiento y buen comportamiento (de la vaca, por cierto, no del ganadero).

La cara visible de esta empresa habla de que todas las granjas que trabajan con ellos presumen de trabajo, esfuerzo, historia y orgullo. Estamos de acuerdo en que trabajan y se esfuerzan. Estamos de acuerdo en que historia, tienen, y mucha. Aunque no siempre la historia juega a favor de uno. ¿Orgullo? La misma persona confirma que “nosotros no hacemos la leche, la leche la hacen las vacas”. Entonces, si la leche es de ellas, y se les quita sin dar nada cambio y en contra de su voluntad, tenemos claro que hay algo que no funciona, ¿no?

Desde CUCO hemos intentado averiguar si se pueden concertar visitas a las granjas que trabajan con esta compañía y, tras derivarnos de un teléfono a otro, todos los intentos han terminado con un desvío a un teléfono que, en ninguna ocasión, se ha descolgado. Si no hay nada que ocultar, ¿por qué se ocultan?

Según el filósofo Peter Singer, simplemente se están “mejorando” las condiciones de vida y muerte de los animales esclavizados. Para nosotros, las palabras clave de esta cita son “vida”, “muerte” (como contraposición a la vida) y “esclavitud”.

¿Cuál es el motivo de estas empresas para tratar de limpiar su imagen? Nosotros pensamos que hay varios. Para empezar, cuando hay que hacer publicidad para anunciar que tus esclavos sufren menos que los de tus competidores, es que la conciencia, muy limpia, no está. Por otro lado, hay un evidente interés económico detrás de esta cortina de humo. Debido al auge del veganismo y de la gente que defiende los derechos de los animales, el consumo de leches de origen vegetal ha crecido exponencialmente, mientras que la leche que proviene de animales ha reducido su nivel de ventas en la misma proporción. La creciente preocupación de la población en relación al trato que reciben los animales de granja hace que este tipo de empresas pretenda posicionarse ahora como una especie de santuario animal donde los ganaderos dan de comer a las vacas con sus propias manos, las cepillan, y, viendo sus anuncios, hasta las abrazan. Otro día podemos hablar de la hipocresía que esto representa.

Para aquellos de vosotros a los que os interese la historia, podéis encontrar similitudes con los esclavistas de Cuba de principios y mediados del siglo XIX, quienes iniciaron una campaña propagandística basada en la mejora de las condiciones de vida de los esclavos, haciendo especial hincapié en la mejora de su alimentación, de su salud, y de su alojamiento…. ¿dónde hemos visto esto antes?

En una granja experimental de esta empresa lechera, han conseguido ya pasar de los 30 litros por vaca y día a los 42. Suponemos que este espectacular aumento se consigue gracias al bienestar animal y sin causar ningún tipo de estrés a la vaca.

Entendemos que los espacios publicitarios en televisión y radio son breves, y por ello estas empresas deben concentrar en unos pocos segundos todo aquello que consideran importante comunicar. Nosotros, como consideramos que hay algunos aspectos que, suponemos que por falta de tiempo, no han podido comunicar, nos ofrecemos a compartirlo en nuestro post de esta semana. Por falta de tiempo han olvidado decir que las vacas lecheras son constantemente sometidas a inseminaciones (término más políticamente correcto para hablar de violaciones), de manera que la vaca esté constantemente produciendo leche. También por falta de tiempo no han podido explicarnos que a los terneros recién nacidos, para que no se apropien de la leche de sus madres, en muchas ocasiones se les coloca un anillo en la nariz que les impide acceder a la ubre, y que, a los dos días de su nacimiento, son separados de sus madres bajo la tristeza e impotencia de la madre, por un lado, y de su cría, por el otro.

Para terminar, queremos recordar que la vida media de una vaca lechera en libertad ronda los 20 o 25 años. En las granjas, esta “vida” se recorta a poco más de 4 años, suponemos que gracias a la certificación de bienestar animal. Esto, también, se han olvidado de explicárnoslo.

En 2018 existen en España censadas más de 850.000 vacas lecheras. Ni un paso atrás en la lucha contra el especismo. Las vacas no son de nuestra propiedad. Como consecuencia de ello, su leche no es nuestra, es de sus crías. Ni un paso atrás en el firme convencimiento de seguir luchando por los más indefensos. Certificado de bienestar animal equivale a certificado de explotación, crueldad y muerte. Ni un paso atrás.