A lo largo de la pasada semana y de la que nos encontramos se conmemoran dos fechas especialmente destacadas entra todas aquellas personas que amamos a los animales. El pasado 21 de julio fue el Día Internacional del Perro, mientras que el próximo día 27 se celebrará el Día Internacional del Perro Callejero, matiz importante a destacar.

Es fácil recurrir (aunque no por ello es menos cierto) al tópico de que este animal es el mejor amigo del hombre. Pero, ¿en qué momento nació esta amistad?

Dentro de la comunidad científica existen ciertas dudas sobre el momento en el que se produjo este interesante encuentro. Las teorías con épocas más lejanas sitúan esta fecha cerca de 100.000 años atrás (cifra que parece poco realista), mientras que las más cercanas llegan únicamente a los 9.000. Esta fecha, vistas las evidencias arqueológicas, seguramente no sería correcta, pues se encontraron huesos de un perro doméstico en Bélgica con una antigüedad aproximada de 32.000 años.

Otro de los aspectos que se discute es dónde comenzó el perro a ser domesticado. Como en el caso anterior, diferentes teorías señalas varios puntos del planeta, si bien una de las que cobraría más sentido apunta en la dirección de que, probablemente, se diesen situaciones parecidas en varios sitios a la vez.

En lo que sí existe bastante unanimidad es en relación al porqué dio comienzo esta amistad. El perro, como bien sabes, tiene su origen en el lobo, y parece ser que, a base de compartir territorio éste con el ser humano, el lobo se percató de que podía acceder más fácilmente a alimentos si permanecía cerca de los asentamientos del ser humano. A base de ir acercándose y establecer cierto vínculo, el animal humano también se dio cuenta de que, si tenía por allí cerca a los lobos, estos aullaban avisando de la llegada de posibles enemigos, de forma que era una manera de sentirse protegidos al utilizar al animal para su propia seguridad. Como en toda evolución animal, aquellos lobos que con más facilidad convivían con el ser humano fueron necesitando menos rasgos propios de la especie predecesora, y comenzaron a evolucionar hasta llegar, por ejemplo, a un cerebro algo más pequeño, o en función de la raza canina, el pelaje, el hocico, las orejas... El ser humano, con el paso de los siglos, ha ido mezclando distintos tipos de perros hasta llegar a la multitud de razas que se pueden encontrar en la actualidad, a las que sumaríamos todas aquellas que no están tipificadas, que vendrían a ser las de los perros mestizos. A lo largo de décadas, las personas han utilizado al perro para labores como la caza, la vigilancia, el rescate, guía para personas invidentes, e incluso para algunas terapias con personas enfermas.

Fruto de las modificaciones a las que el ser humano ha sometido a los perros, muchos de estos difícilmente podrían sobrevivir hoy en estado salvaje. En cualquier caso, el pasado día 21 se conmemora la figura de este animal, que, como decíamos, casi sin lugar a dudas podemos calificar como uno de los mejores amigos del hombre.

En contraposición, y solo seis días después, hemos de dedicar un día en honor al perro callejero, para recordar que el hombre no es, ni de lejos, el mejor amigo del perro. En esta época del año es cuando las protectoras recogen a más perros abandonados debido al período vacacional. Si bien el abandono animal es más o menos regular a lo largo del año, en otras épocas viene dado por el fin de la temporada de caza, las camadas no deseadas… pero la principal época de abandono por motivos “prácticos” es en verano. Solo en 2017 se abandonaron cerca de 105.000 perros en España, país que lidera el ranking europeo de abandono animal. Si bien es cierto que solo diez años atrás la cifra era de 152.000, la evolución positiva no convierte este hecho en un motivo de felicidad. 105.000 perros no es solo un número, cada uno de ellos tiene su historia, y vive indefenso y asustado el momento en el que deciden deshacerse de él, ya sea porque ya no sirve para el trabajo que se le encomendó o porque en las vacaciones de verano ya no hay sitio para él. Y, por encima de todo, la tristeza e incomprensión de sentirse abandonado por alguien por quien daría su vida sin dudarlo un instante.

Menos de la mitad de los perros recogidos por las protectoras consiguen un hogar de adopción. Algunos solo se han perdido y regresan con sus dueños, otros son sacrificados, y muchos de ellos terminan sus días entre las rejas de la protectora que los rescató, sin haber tenido una segunda oportunidad.

El perro es el mejor amigo del hombre. En lugar de dedicarles un día al año, trabajemos para que el ser humano sea, como mínimo, respetuoso con este fiel compañero.

En CUCO Vegan Fashion queremos recordar la importancia de no comprar animales: ni perros, ni nigún otro. Una compra va asociada a una pertenencia que en realidad no es nuestra. Y, lamentablemente, las protectoras están llenas de nuestros mejores amigos que esperan una segunda oportunidad, una nueva familia, un hogar y todo el cariño que podamos darles. Y, si ya convives con algún cánido, o con cualquier otro animal, aprovecha cada día para que recuerde lo importante que es para ti.

Queremos despedirnos con una frase de la que no se conoce el autor, pero que define perfectamente lo que un perro representa: "Sucede que cada vez que pierdo un perro, se lleva un pedazo de mi corazón con él. Y cada perro que entra en mi vida me regala un trozo del suyo. Si logro vivir lo suficiente, todas las partes de mi corazón serán de perro y llegaré a ser tan generoso y bueno como lo son ellos".

Este artículo va dedicado a todos aquellos perros que forman parte de este planeta en el que convivimos, a los que están con nosotros, a los que ya han cruzado el arcoíris y a aquellos que están por venir. Gracias por vuestra fidelidad y lealtad.