El calor ya ha llegado de manera intensa y presumiblemente contaremos con su presencia durante varias semanas.

Ha llegado, pues, el momento de sentarse en una terraza (a poder ser frente al mar) y disfrutar de la buena compañía y de una bebida fría. Tinto de verano, cocktails, refrescos, o simplemente agua.

Tal vez una de las bebidas más consumidas durante esta época estival en el hemisferio en el que nos encontramos es la cerveza, donde seguramente es el buque insignia de cualquier bar o chiringuito. Pero… ¿es la cerveza vegana?

La cerveza está fabricada principalmente a partir de cuatro ingredientes: agua, malta, levadura y lúpulo, y es lo que encontraremos al mirar los ingredientes en cualquier cerveza que venga en botella o en lata. Visto así, podemos estar tranquilos al comprobar que esos cuatro ingredientes podemos permitírnoslos sin ningún tipo de problema.

Hasta aquí, ningún inconveniente. Las empresas no están obligadas a indicar algunos ingredientes si su presencia es muy pequeña, y aquí es cuando podemos encontrar elementos que no van en la línea vegana. Concretamente, hablamos de ingredientes utilizados durante el proceso de producción o de conservación de la cerveza.

Durante la etapa de fermentación de esta bebida, algunas partículas quedan en suspensión. Para que todas esas partículas se acumulen en la parte inferior del recipiente donde se fermenta y sea más fácil su posterior eliminación, tiene lugar un proceso de filtrado (cosa que también ocurre con el vino, aunque en este artículo nos centramos en la cerveza). Durante muchos siglos, este proceso de filtrado se ha llevado a cabo mediante, por ejemplo, la clarificación, hecha con clara de huevo, aunque también se pueden utilizar componentes cárnicos como la gelatina.

Del mismo modo, también es relativamente habitual encontrar ingredientes de origen animal para la conservación de la bebida una vez ya ha terminado todo el proceso de producción.

En realidad, como siempre sucede, existen alternativas en las que no es necesaria la utilización de estos componentes, y para filtrar es posible utilizar algunos tipos de algas, entre otras opciones.

Uno de los casos más conocidos sea tal vez el de la irlandesa Guiness, que durante casi toda su existencia ha utilizado entre sus ingredientes vejiga de pescado, aunque hemos de celebrar que desde hace ya dos años se ha eliminado este componente en la mayoría de sus bebidas, aunque aún no en todas.

Entonces, ¿cómo podemos saber qué cervezas son realmente veganas y cuáles no? Por suerte, hay gente que dedica su tiempo a investigar sobre estos temas y comparten la información en diferentes apps o páginas web. Desde CUCO te recomendamos la app veggiebeers (Android e iOs), o la web BARNIVORE. En cualquiera de las dos, simplemente debes escribir el nombre de la cerveza y te dice si es vegana o no.

Realmente, aquí terminaría la parte relativa a saber si una espumosa es vegana o no lo es en cuanto a sus ingredientes y su producción. Pero… como siempre, queremos ir un poco más allá, y aquí es donde realmente nos enfrentamos a un proceso de investigación complejo y no precisamente fácil de solucionar. Vamos a explicarnos: como personas veganas, ¿estamos dispuestas y dispuestos a consumir una cerveza libre de cualquier ingrediente animal pero que patrocine una corrida de toros? Según nuestra opinión, deberíamos evitar cualquier marca que, directa o indirectamente, participe y/o fomente actividades donde se vean involucrados animales, ya sea en la tauromaquia, los parques zoológicos, etc. Como decíamos, aquí se complica la cosa, principalmente si viajas fuera de España y desconoces bien las marcas que ofrecen, principalmente si son de barril. Pero siempre existe Google, algo de tiempo, y las ganas de buscar para ver el compromiso ético en el que se basa cada marca. Pero, querer es poder…, y si no lo ves claro, ¡tienes la opción del agua! Por eso, entendemos que una cerveza no es realmente vegana si sus ingredientes lo son pero su filosofía no, pues hemos de recordar que la filosofía vegana incluye todos estos aspectos.

Así que ya sabes, este verano, no renuncies a tu cerveza pero asegúrate de que sea vegana y, si lo consigues, asegúrate también de que no fomenta espectáculos con animales. Una alternativa que casi siempre es un acierto es apostar por las cervezas artesanales de producción local.

¡A vuestra salud! Feliz verano :-)